
Exploro el mundo escultórico de lo tridimensional, lo volumétrico, lo tangible y lo táctil desde la tierra y a través de la tierra.
Es un trabajo introspectivo durante el cual voy siendo consciente de las conexiones entre mi mundo interior y el mundo exterior y, como resultado de este proceso, voy creando una suerte de piezas que son parte de una especie de “paisaje interior”.
Me interesa el trabajo físico de interacción de mi cuerpo con el barro; los cambios que ocurren y las trayectorias, el poder transformador de la fuerza y la lucha, la sutileza de una caricia.
Aprecio la impronta que el fuego deja en mi trabajo y la acepto como la certeza de que no puedo controlarlo todo.
PAULA ACOSTA - ESCULTURA CERÁMICA
Trabajo la escultura a partir del barro y la cerámica porque el oficio me ofrece todas las posibilidades de estructura y plasticidad que necesito y porque es, a todas luces, un enorme universo lleno de metáforas por explorar.
Me siento cómoda con diferentes técnicas cerámicas y las uso una por una o las combino de acuerdo con las necesidades de la pieza que estoy trabajando, pero, sin duda, los rollos y el modelado o tallado son las que más utilizo.
No uso esmaltes porque me interesa que mis piezas sigan remitiendo a la sensación táctil y al color de las rocas en las que se origina la arcilla.
Quemo en horno de gas en largas quemas que me permitan llegar a 1200 grados centígrados jugando con oxidación y reducción; pensando que al abrir la puerta del horno sea siempre una sorpresa interesante.










